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Versión Completa: Bebé en camino...
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Babel yo te comprendo yo estoy ahorita comenzando mi octavo mes de embarazo, sin embargo no es el primero tengo ya una hija de 12 añotes, sin embargo ahorita que leo tu relato me acuerdo los primeros meses que las hormonas se me alborotaron todas y tambien me sentia de todo si mi marido no me preguntaba como me sentia hacia un drama y luego cuando ya se me pasaba ya te imaginaras... cuando se te va el coraje te arrepientes de lo que dijiste (al menos eso me pasaba a mi) pero luego yo hable con mi marido y le dije que el tenia que informarse tambien como yo por lo que mi cuerpo estaba pasando ya que mis explosiones de histeria tenían una razón de ser y bueno ellos son medio despistados la mayoria de las veces, ahora ya parece que el ataque de las hormonas se calmo todo vuelve a la normalidad y veo los detalles que el tiene hacia mi y que en los primeros meses ni vi ..en fin creo que nuestro enloquecimiento es parte de la diversión del embarazo no crees??
Oye, Kare, supongo que les cayó de pilón tu bebé que viene en camino, o no???
Eso, eso, eso. Eso digo yooo Kare, que la locura es parte de, no es algo que se pueda evitar. Lo bueno es que ahora somos felices como lombrices en charco recién llovido. Qué bonito saber que estás esperando bebito, el mío viene para finales de abril o principios de mayo, así que pueden ser amiguitos porque se llevarán poquitos meses, aunque estemos lejos, podemos hacer reuniones, Alemania se recorre de volada :D Es niño o niña???? El mío es niñito, se llamará Diego Emiliano.

En cuanto a la segunda parte de mi embarazo, les cuento que después de la locura inicial, me agarró la paranoia. Sé que parezco una quinceañera (si, como no) pero tengo 32 añotes y me empezó a dar miedito lo del síndrome Down y otras cosas que suelen dar cuando se tiene hijos no tan joven. La verdad tenía mucho miedo, porque nadie quiere un hijo enfermo y yo sé que la verdad me destrozaría que mi primer y quizá único hijito, padeciera alguna deficiencia. Total que leí como loca de todos los exámenes para saber si el bebé viene con el síndrome o no y aunque procuré hacérmelos, al médico como que le valía y no me los hizo bien, no me dió los resultados, me dijo que todo estaba bien pero muy "al ahi se va"... total que la verdad ya no supe a ciencia cierta si Diego viene "normal" o no, pero me puse a pensar y total, como dicen: "Cuando te toca aunque te quites y cuando no te toca, aunque te pongas". Asì que con los meses me tranquilicé, Tim me puso optimista y siempre me decía que pensara positivo, que era nuestro hijito, fruto de nuestro amor, que las probabilidades eran muy pocas, que tenía que tener fé y así pasaron los meses y dejé de pensar en el asunto.
Ya el embarazo va muy adelantado y ya estoy esperando la hora cuchi-cuchi con muchas ansias. Estoy tranquila, feliz, esperanzada; me emociona sentir sus primeros movimientos, que primero fueron como burbujitas, no sabía si era gas intestinal o qué, el médico me dijo que eran los movimientos. Después se sintió como alas de mariposa, muy raro pero bonito, y los últimos que siento son más fuertecitos y ya definidos, se puede sentir perfecto que son golpecitos, como cuando te empujas con un dedo la piel, así se siente, con el tiempo serán más fuertes y ya quiero saber cómo serán :D Además como por el ultrasonido se puede ver que ya está en la posición para nacer, sé que cuando siento golpecitos abajo del ombligo es que está boxeando y cuando siento los golpecitos sobre el ombligo, está pateando. Es muy chistoso de verdad. También siento cuando se mueve todo el cuerpecito porque es como una vibración fuerte, así sé que cambió de lugar.

Les debo las fotos, pero muy prontito se las pongo, ya me tomé con mi nueva panza, así verán el antes y después, aunque panza siempre tuve jajajaja, pero ahora tengo más ;D
Aaaaah, mi Babelonha barrigoooona, nos las debes desde hace un buen, chamaca....
Espero que no te pase lo que a mi mami conmigo, que en una carrera para alcanzar el camión al trabajo, que me le agarro de una costilla... uuuuuh, bueeeeno, así lo describe ella, que sintió algo ahí y hasta que llegó al work y se sentó, chirín, que me suelto, jajajaja.... Te pongo más paranoica?? Je, no es cierto, no es cierto......
Eso de pensar si eran gases intestinales me darisa, pero cuando eres primeriza, creo que toooodo es raro y no sabes o encuentras mejores palabras pa describir lo que te acontece...
Uy, a mí tambiém me da nhánharas con es del Down, shiaaaa, pero espero tener un filho saninho y bonitinho, jejejeje...
jajajajaja Babel QUÉ RISA con lo de las lombrices en charco recién llovido, jamás lo había escuchado!!!!

Qué bonito todo lo que platicas de tu embarazo, todos los detalles :)

En cuando a un niño down, creo que no es algo tan grave. Hay muchísimos niños down que llegan a ser autosuficientes, mientras reciban la atención y el cariño necesarios, ellos podrán progresar dentro de sus posibilidades :)
Yo ni estoy casada ni embarazada ni nada pero en alguna ocasión me puse a pensar qué haría si tuviera un bb con alguna deficiencia... Y la conclusión es: que es parte de ti, es una persona con un corazón y mente propios, que piensan y actúan diferente.
Necesitan más atención y cariño que un niño completamente sano pero creo firmemente que las pruebas que nos pone Dios ó la vida son porque somos lo suficientemente fuertes para poder superarlas. Con muchísimas dificultades y sufrimiento en ocasiones, pero lo que no te mata te hace más fuerte.

Así que a tu bebé se le va a querer resulte como resulte, eso ni duda.
Dany me da mucho gusto que pienses así sobre los niños con sindrome Down Bravo
Eres de las mías Finger_018
Sí Mimi!! Y pensar que en otra época fueron tan rechazados, qué tristeza... Pero ya no es tan así gracias a Dios :)
Y yo las admiro mucho por pensar así de los niños Down o con alguna otra capacidad diferente. Siempre he admirado a las personas que pueden sobrepasar su propio dolor para adecuarse a las circunstancias. Yo todavía no conozco ese lado valiente de mi parte, espero ser como ustedes si alguna vez me llega a tocar.
Pero de que no es algo que una mamá desea, eso sin duda. Pero sí, ya que te ves en la situación, el mismo instinto de madre te lleva a querer a tu creación, tal como resulte. Bueno, no a todas, conozco cada "madre" que bueeeno...
Dany no tengo mas que agregar a tu comentario esta excelente y como dice Mimi eres de las mias.

Leticia Calderón tiene un hijo con Sindrome de Dowm, ella comento que al principio de su embarazo se cuestionaba porque a ella, pero ya después le agradecio a Dios mandarle ese angelito, acaba de sacar un libro sobre el tema.

Yo no le tengo miedo a una discapicdad en mi futuro embarazo, lo sabré afrontar, tampoco me da miedo la edad tengo 33 anios, me daria nervios a partir de los 40 ahora no me preocupa que cuando quiera buscar a mi bebé tendré 34 y quien sabe cuando Dios me lo conceda.

Me preocuparia es saber si con 40 tendrás la paciencia para cuidar un bebé eso es todo.
Leticia Calderón cuenta la gran experiencia de tener un hijo con ese padecimiento, quien le ha cambiado la vida


“Me he vuelto famoso, vienen a la casa varias personas para tomarme fotos, lo único malo es que mi hermano también quiere salir, y lo tengo que ¡poner en su lugar! delante de la gente. No entiende y mi mamá por lo visto tampoco. A fuerza me lo pone a un lado, no se dan cuenta de que el protagonista ¡soy yo!”, va diciendo Luciano en las primeras páginas del libro que la actriz Leticia Calderón acaba de escribir.

El desafío ha sido compartir sus experiencias, retos y gozos con su primogénito, un niño que nació con síndrome de Down hace cinco años. Esta es la razón por la que Leticia Calderón decidió escribir Luciano, un ángel en mi vida.



Se trata de un testimonio-guía, con terapias, la alimentación necesaria, reflexiones en cuanto a la educación; métodos para enseñarlos a leer; cursos y ejercicios sugeridos, con direcciones útiles para orientación profesional, explicaciones médicas actualizadas sobre el síndrome de Down; su diagnóstico y el desarrollo del niño que Leticia ha hecho para y por su hijo, y por supuesto para todas aquellas personas que se han acercado a preguntarle: ¿Cómo educas a Luciano? “Educar, quiere decir conducir”, esta es una frase de Germán Dehesa que Leticia usa en la portada de su libro.

Historia real

Es la historia de Luciano y de su madre, una mujer que curiosamente comenzó a coleccionar desde los 15 años de edad ropa de bebé, mamilas, juguetes, zapatos, veinte años antes de los futuros hijos que imaginó tendría, y tuvo. A su decir, el nacimiento de su primogénito fue casi milagroso, pues previo a este hubieron varios intentos fallidos de embarazo.

“Cuando nació el medico nos comunicó que tenía tres soplos en el corazón, uno de los cuales afectaba sus pulmones, que estaba entre la vida y la muerte y tenía varias características de síndrome de Down. En ese momento, yo solo pensé en su recuperación, no me importaba que tuviera o no Síndrome de Down, lo único que valía es que salvara su vida.

“Entré al cunero, me acerqué a la incubadora en la que él estaba y le pedí que por favor luchara por su vida. Los médicos sugerían que fuera operado, yo argumentaba que estaba muy pequeño para que así fuera. Hablé con Luciano: salvó su vida, no fue intervenido del corazón y desde entonces mantenemos un diálogo que no ha cesado. Sé que escuchó mi súplica. Él vino a este mundo a llenarnos de una luz transparente que ilumina, es bondad franca y de una sola pieza. Luciano está ahí frente a una sociedad que busca significados ante la penumbra: una sociedad desinformada ante los niños con necesidades especiales”.



Recuerda que al salir del hospital se encerró y no quiso ver a nadie por mucho tiempo; estuvo en duelo por varios meses quizás debido a la no llegada del hijo perfecto que esperaba: reinaba la confusión, la ignorancia, los sentimientos encontrados, la tristeza, la duda, la discriminación inclusive de la familia, de los amigos, la incertidumbre ante el futuro, hasta que, dice, levantó la cara y decidió no engrandecer el síndrome de Down del niño, sino engrandecerlo a él al brindarle la oportunidad de demostrar a sus padres todo lo que era capaz de hacer.



“No debíamos subestimarlo, o sentir lástima hacia nosotros mismos. Como padres debimos informarnos, pedir ayuda, pero también relajarnos y disfrutar de nuestro hijo cada segundo, algunos meses después llegó Carlo”, cuenta.



Valiosa herramienta

Este libro es una herramienta valiosa no solo para familias de niños con necesidades especiales, sino para los maestros y personal al cuidado de los pequeños con síndrome de Down, también es un documento en el que la autora reflexiona sobre la relación entre hermanos cuando uno ellos tiene necesidades especiales.

Se trata de un testimonio contado de primera mano, por una mujer de profesión actriz, que enfrenta todos los días y de manera activa y constructiva los retos que le impone ser madre de Luciano y Marco, su segundo hijo.



Vale decir que cuando Leticia se embarazó de Luciano, el estudio del triple marcador salió negativo y con su segundo hijo, este estudio resultó positivo. Al enterarse de que su segundo hijo probablemente también tendría síndrome de Down, tomó la decisión de no comunicárselo a nadie, ni a su esposo. “Fue una manera de proteger a mi segundo hijo aún en mi vientre. Yo sabía por dónde empezar y qué hacer, y de cualquier forma Luciano iba a tener un hermano”.



Viví los nueve meses del embarazo con el secreto. Cuando escuché el grito de Carlo al nacer, supe que era un niño que no tenía el síndrome de Down, y así fue. Recuerdo que mi primogénito no lloró al nacer, su grito fue más una queja suave, apagada. “Debo decir que admiro a Juan el padre de mis hijos y le agradezco mucho su apoyo, pues sé que, por desgracia, no todos los padres de un niño especial reaccionan de la manera como lo hizo él. Por esto y muchas otras cosas, reafirmo las razones por las cuales me enamoré de su persona”, comenta.



Alteración cromosómica

Esta situación no es culpa de los cónyuges, pues se trata de una alteración cromosómica. “Como madre sé que estos niños son personas muy cariñosas y sensibles. Por supuesto tienen lesión cerebral y es importante que vivan bajo un ambiente familiar positivo, cariñoso, donde se procure darles una educación especial e integrarlos a la familia, para que así reciban todas las oportunidades para pronto llegar a ser independientes y útiles a la sociedad”, dice.

Hoy hay varios muchachos con síndrome de Down en las universidades, que han dado excelentes resultados y dicho por los profesores, son un ejemplo para los demás alumnos.



“Soy una persona muy afortunada porque Dios me eligió para encomendarme una misión especial: ser feliz y enseñar a mis hijos a serlo, trabajar y dedicarme a ellos y para ello hay que estudiar, leer, prepararse. Sé que la tarea puede ser muy dura, difícil en ciertos momentos, pero estoy segura que la recompensa será invaluable. Deseo que mis hijos sean hombres de bien y con valores, y en ese sentido trabajo”, comenta la actriz.



“Los médicos deberían tener más información sobre los cuidados, los especialistas, terapeutas, las asociaciones que hay para los niños con síndrome de Down y tratar la situación como una circunstancia y no como una tragedia. Desgraciadamente en México hay médicos que aún no lo manejan así”, asegura Calderón, una mujer de temperamento fuerte y es quizás justamente esa fuerza de carácter la que le ha permitido caminar orgullosa junto a Luciano.

No todo en la vida de esta mujer de gran belleza física ha sido fácil. El carácter y la disciplina que ha requerido para interpretar diversos personajes, los ha forjado en otros terrenos como el de su maternidad. Hoy su hijo mayor asiste a una escuela regular, en el mismo grado que su hermano Carlo.
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